La Orquesta de Pulso y Púa de Tudela de Duero ha celebrado este domingo 22 de marzo una comida de hermandad para festejar el inicio de la primavera. O cualquier otra cosa, vamos, porque toda excusa es buena para disfrutar. La bodega de la casa de José María ha sido un año más el lugar elegido para una comida que comenzó con un poco de retraso sobre el horario acordado (las 14:00 horas). Minutos antes de esa hora, ya había varios integrantes a la puerta de la casa (Andrés, Víctor, Alicia y Javi, junto con Elena). Habían llamado al timbre, pero nadie contestaba. Como José María había advertido de que tenía una carrera a primera hora, los demás miembros de la orquesta pensaron que tal vez se había prolongado la cosa y por eso tardaba en llegar. El caso es que después de más de veinte minutos de espera, Javi llamó finalmente a José María para comprobar, ay, que sí que estaba en casa, pero no había escuchado el timbre
Solventado el equívoco, comenzó la preparación de una comida (con contribución de los componentes) en la que se degustaron pinchos, chorizo a la brasa, queso, empanadas, tortillas, empanada y, de postre, unas deliciosas torrijas preparadas por Javi (incluso, con mermelada de limón). Después del postre, Jorge desplegó su conjuro para la queimada, que dio paso a una entretenida y sabrosa sobremesa.
Los peques de la orquesta, se entretuvieron jugando al fútbol y la comba, mientras que la tarde avanzaba entre charlas y buena conversación