Jornadas como la vivida este sábado 20 de diciembre son difíciles de olvidar porque suponen, después 43 años de historia, un momento emblemático para la Orquesta de Pulso y Púa de Tudela de Duero. Esta es la primera vez (al menos que recordemos) en el que la formación tudelana ha celebrado un doblete, con dos conciertos la misma jornada y en diversas localidades. Sí que ha habido fines de semana de conciertos en dos jornadas consecutivas (como durante la gira por Portugal) o incluso breves conciertos seguidos en un mismo escenario, pero es raro que la orquesta ofrezca dos actuaciones completas el mismo día.

Capilla Portillo

La jornada comenzó en Portillo, donde estaba programado un concierto a las 12:00 horas en la iglesia de Santa Maria la Mayor de la localidad. El escenario ya lo conocíamos, ya que habíamos tocado allí otra vez, para amenizar la boda de nuestro compañero Pablo. En esta ocasión, tras la actuación, la conservadora del templo fue muy amable y nos permitió visitar una capilla que normalmente está cerrada al público, con unos frescos impresionantes.

Comida Orquesta

Después, un grupo de integrantes de la orquesta decidió empalmar ambos conciertos con una comida en el bar Kaché. El menú consistió en hamburguesa para los más jóvenes del grupo y raciones para el resto, con una animada sobremesa, inlcuidos juegos de mesa con los más pqueños. Se tuvo que interrumpir antes de lo deseado, ya que a las 17:30 horas había que estar listos en el centro cívico Canal de Castilla, para la prueba de sonido de la segunda de las actuaciones.

Concierto

El concierto vespertino comenzó a las 19:00 horas, no sin cierto humor, después de que comprobáramos que, a la hora de elaborar los carteles que anunciaban la actuación, alguien se había equivocado y había puesto una foto de otro grupo en lugar de la imagen de la orquesta tudelana. Entre bambalinas, Alejandro tomó fotos de un concierto que fue muy aplaudido por el público.

Al término de la actuación, la mayor parte de los integrantes de la orquesta se acercaron hasta el vecino bar El Álamo, en el Paseo del Jardín Botánico, para brindar por la Navidad y por el fin de un nuevo año de ensayos en la historia de la orquesta. La próxima cita, ya en 2026.