REPERTORIO


Sinfonía del nuevo mundo (Largo)
de Antón Dvorak

EL AUTOR

Antón Dvorak

(Nelahozeves 1841-Praga 1904)

Dotado de grandes cualidades musicales desde su primera infancia, aprendió los fundamentos del arte musical en una población próxima, donde fue enviado a estudiar el alemán. El desarrollo de este raro talento quedó interrumpido cuando, a la edad de 15 años, siendo el mayor de ocho hermanos, se vio obligado a trabajar en la carnicería de su padre, dada la mala situación económica de la familia. Esta interrupción fue sólo temporal y en 1857 marchó a Praga para continuar sus estudios en la Escuela de Órgano, donde permaneció dos años. En 1859, para atender a su subsistencia, ingresó en el Teatro Nacional Checo de Praga como violinista, al tiempo que daba lecciones de música para aumentar sus escasos ingresos. Mientras tanto dedicaba la mayor atención a sus composiciones, sin demasiada fortuna, ya que sólo en 1873 logró algún éxito con su Hymnus, un himno dedicado a su pueblo. Las emociones patrióticas expresadas en esta obra habían de alentar también en otras composiciones suyas. En su deseo de expresar el espíritu del arte nacional checo, dirigió su atención hacia la poesía popular y,basándose en ella, escribió sus Duetos moravos (1876), que marcaron el comienzo de su triunfo en el extranjero. Su nombre y obra, que hasta entonces sólo habían encontrado eco en su propio país, se extendieron rápidamente más allá de sus fronteras, gracias a Johannes Brahms, con quien le uniría después entrañable amistad. Éste, atraído por los Duetos en Viena, convenció a su propio editor para que los publicase.


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La Orquesta Sinfónica de Colombia explica que como Sinfonía del Nuevo Mundo o Sinfonía Negra se conoce la Sinfonía en Mi menor op. 95 de Dvorak, fue compuesta en Nueva York en 1893 y estrenada allí mismo en noviembre.

En 1892, Dvorak viajó a Estados Unidos para ocuparse como director y profesor de composición del Conservatorio de Nueva York, se interesó mucho en la música popular y particularmente en la música negra, en un famoso artículo de 1893, publicado en el New York Herald subrayó la gran importancia de esa música en la construcción de una auténtica música norteamericana y animó a los compositores a estudiarla y usarla.

La consecuencia inmediata de ese artículo fue la suposición de que el compositor usó melodías negras como material temático para su sinfonía; desde el estreno se desató la polémica que aún no termina, unos opinaron que la obra estaba “nutrida de espíritu norteamericano” y debía ser considerada como fruto del genio americano, otros opinaron que representaba una “añoranza” de la música de la Bohemia natal.

En 1900 con ocasión del estreno berlinés, Dvorak escribió una carta a su discípulo Oskar Nebdal responsable de la interpretación sobre la “insensatez” de afirmar que había usado melodías indias o negras nativas, más bien aclaró que hizo su música “en el espíritu” de aquellas.

Algunos analistas de la sinfonía han encontrado por ejemplo en uno de los temas del primer movimiento una modificación del espiritual Swing low, sweet chariot, en el segundo una pieza inspirada por Hiawatha de Longfellow que cuenta la leyenda según la cual el jefe indio debía sacrificar cada año una joven a los espíritus de la catarata, hasta que su esposa Minnehaha (Agua sonriente) para quebrar esa dura ley se lanzó a la corriente estrellándose contra las rocas, a otra de las melodías de este movimiento se le añadió un texto para formar la canción Goin’ home.

No sobra en aras de la discusión agregar que en lo que concierne a Hiawatha Dvorak había leído la traducción checa más o menos 30 años antes de su viaje a Estados Unidos en 1892 y cuando llegó allí consideró la idea de escribir una ópera norteamericana sobre el tema, Jeannette Thurber logró que el texto llegara a ser un libreto pero la ópera jamás fue compuesta, el crítico Edward Downes anota para el tercer movimiento Scherzo: “ no puedo decidir si la alegría con que comienza el movimiento es de indios americanos o de campesinos checos”.

El 20 de diciembre de 1892, tres meses después de su llegada a Estados Unidos, Dvorák empezó a componer esta obra, que completó el 24 de mayo de 1893, escribiendo en el manuscrito "¡Alabado sea Dios!". Era su primera composición escrita enteramente en América.

La Orquesta interpreta el segundo movimiento de la sinfonía, Largo.


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