DETRÁS DEL ATRIL
 


Elsa, Gracia, Pablo, Ana, Luz y Esther, durante la cena.


Ana enseña la bolsa con toooodos los regalos del amigo invisible.


Abel, Luismi, Álvaro y Miguel Ángel.


David abre su regalo, ante la mirada de todos.


David, Luismi, Nerea, Esther, Ana, Nohelia, Víctor, Miguel Ángel y Gracia, en el American Dream.


Luz y Ana hacen surf a las cuatro de la mañana en al plaza de San Miguel.

Ana, Cristina, Gastón, Andrés, Gracia y Luismi.

Después de cenar, en la Plaza Mayor.


Cena de Navidad 2009-2010
8 de enero de 2010

La Orquesta de Pulso y Púa de Tudela de Duero ha celebrado su cena anual de Navidad y, ey, este año hemos conseguido hacerlo dentro de las fechas, o sea, en Navidad... o casi. El 8 de enero fue el día elegido para cenar todos juntos y estrenar el año nuevo orquesteril con cena y copa. Había también previsto comerse las uvas del año nuevo de la orquesta, pero bueno, en fin, que somos un poquito vagos y al final pues no lo organizamos. Para el año que viene. Lo que sí organizamos, por iniciativa de Elena, fue el amigo invisible. Es la primera vez que lo hacíamos dentro de la orquesta. El sorteo con los nombres lo hicimos en el pasado viaje a Algete, en el autobús. ASí que hemos tenido más de un mes para devanarnos los sesos y ver qué es lo que podíamos comprar a la persona que nos había tocado. Pero todo a su tiempo.

La cena tuvo lugar en Los Zagales, en la calle Pasión, gracias a la mediación de Nohelia,q ue ha sido este año la encargada de buscarnos mesa y mantel. Estábamos en una sala para nosotros solos. Lo cual está muy bien, porque no molestábamos a nadie. O casi. Dado los gritos que dábamos, intentamos cerrar la puerta, pero ey, no nos dejaron. En fin. La sala al final se convirtió en un espacio para fumadores porque hubo una especie de votación. O algo. Salió que nada de humo, pero al final la presión de las fumadores, Alicia y Nohelia al frente, hizo que algunos encendieran su pitillo.

El menú. Para empezar unos platitos para compartir. Cecina y queso, pimientos rellenos, revuelto y ensalada de cogollos. Y luego, a elegir entre solomillo, carrilleras, bacalao y lubina. De postre tarta, chupito y... amigo invisible.

Menos mal que Alicia se trajo una estupenda y gigantesca bolsa de casa y allí pudimos meter todos nuestros regales. Terminada la cena, Alicia, como veterana que es de la orquesta, fue la encargada de ir dando los regalos. Uno por uno, todos (o casi todos) los componentes de la orquesta se levantaron para recibir su presente. Empezó la propia Alicia, con un regalo que le había hecho Elsa (una partitura de la Orgía Dorada, una pecera...). Luego hubo bolsos (para Esther laúd), pijamas (para Elsa), sujetamóviles para Pablo, broches y gafas de frío para Elena, una gorra para Andrés, el kamasutra para Miguel Ángel, un toro para Abel, un jardin zen (de Nerea) para Nohelia, un frisbee para Luz, unos guantes para Luismi o un aparato de masajes para David (cortesia de Abel) ¿y para Victor? Pues nada. Porque a él le tenía que regalar una de las personas que no pudo ir a la cena. Snif. Eso sí, pudo abrir un regalo. El que le correspondía a María. ¿Pero quién es María? Podría ser María Luisa, nuestra antigua compañera, pero ya dijo que no iría, así que no entró en el sorteo. Luismi estuvo dándole vueltas a la cosa durante todas las Navidad preo nada. ¿Quién es María? Al final compró una pulsera y , como no había Marías, pues se la quedó Ana.

Cada uno con sus regalos, no faltó la foto en la Plaza Mayor y luego la visita a los bares. Comenzamos por el American Dream. Cuando llegamos no había mucho jaleo, pero pronto se comenzó a llenar la cosa de Pingüinos. O sea, de motoristas que estaban participando en el encuentro motero de Puente Duero. Por eso, buena parte de la música que nos pusieron en el bar iba dedicada a ellos. 'Born to be wild, por ejemplo, o los Rolling... jeje y Grease.

Antes de llegar al siguiente bar llegaron las primeras bajas (Esther y Lidia se fueron después de cenar), pero a la Brújula ya no llegaron Cristina, Abel, Gastón y David. Allí, en La Brujula, pudimos pedir algunas cancines, aunque la chica que estaba de pncha nos dijo que no le complicáramos mucho la vida, que estábamos pidiendo cosas muy raras. Para que conste, por cosas raras entendía Rafaella y U2, por ejemplo. A las cuatro de la mañana, y con cuatro grados bajo cero en los termómetros (y después de dos amagos en El Pergamino y los Soportales) terminamos en Sotabanco. Eso sí, no todos. Ya se habían ido Álvaro, Natalia, Nerea, Esther... Al poco de entrar enel bar desfilaron Miguel Ángel. Nohelia y Pablo y muy poquito después, sobre las cinco, se fueron Gracia, Alicia, Elena y Víctor. Com valientes se quedaron Luz, Ana y Luismi.

 


VOLVER AL ATRIL

©2004 Orquesta de Pulso y Púa de Tudela de Duero